sábado, 7 de febrero de 2026

La Gran Tempestad de 1703 bajo una conjunción de Saturno_Neptuno en Aries

 La "Gran Tempestad de 1703", ¿la más terrible que ha visto el mundo?

Entre los días 26 y 27 de noviembre de 1703 (7 y 8 de diciembre según el actual calendario [gregoriano]) las islas Británicas y otros países de Europa sufrieron el impacto de "La Gran Tormenta de 1703". Al paso de una profunda borrasca se produjo una tempestad de consecuencias devastadoras.


José Miguel Viñas12/12/2021 19:598 min

Las islas Británicas, por su situación geográfica; abiertas al Atlántico Norte, en una franja de gran actividad ciclónica, tienen un largo historial de fuertes temporales marítimos, asociados al paso de profundas borrascas. Las que han tenido consecuencias más devastadoras han sido las que han impactado directamente en tierra, cuyo ejemplo más reciente lo tenemos en la borrasca Barra, que tras una extraordinaria profundización –como consecuencia de una ciclogénesis explosiva– provocó inundaciones y generó vientos huracanados en el oeste y sur de Irlanda y zonas vecinas de Gales e Inglaterra.

De las decenas de temporales calificados como históricos que hay documentados en Gran Bretaña (y por extensión Irlanda), la “Gran Tormenta de 1703” (The Great Storm of 1703) se considera la más devastadora, si bien la borrasca que la provocó no ha sido la más profunda que ha visitado las Islas Británicas. La referencia a esa gran “tormenta” en textos en castellano, no debe de llevarnos a engaño, ya que es común traducir así “storm”El término hace alusión a una tempestad; es decir, un fuerte temporal marítimo asociado a un ciclón extratropical o borrasca, como las que habitualmente discurren en el Atlántico entre los paralelos 35 y 60 N.

La profunda borrasca –calificada como huracán en algunas crónicas– se fue acercando a las islas por el suroeste el 26 de noviembre de 1703, atravesando el centro-sur de Inglaterra la noche de ese día y la madrugada del 27. Hasta 1752 Gran Bretaña y sus colonias no adaptaron el calendario gregoriano, por lo que las fechas del episodio se corresponden con los días 7 y 8 de diciembre, tal y como computamos los días en la actualidad. El jardinero y escritor inglés John Evelyn (1620-1706) escribió en su famoso diario que la tempestad no era comparable con nada ocurrido en aquella época o en cualquier otro momento anterior de la historia. En la misma línea, la Reina Ana (1665-1714), calificó la tempestad como “una calamidad tan terrible y sorprendente, que algo similar no ha sido visto, en la memoria de cualquier persona que viva en este nuestro Reino.”

Sin quitar relevancia al episodio meteorológico, lo cierto es que esos comentarios y los relatos de testigos que, como veremos, reunió Daniel Defoe en su libro The Storm (1704) [La 'Tormenta' (Tempestad)], transmitieron al imaginario colectivo de los británicos la idea de que aquella fue la mayor tempestad jamás ocurrida en su territorio. En un completo estudio llevado a cabo por el reconocido climatólogo Hubert Lamb (1913-1997), en colaboración con el meteorólogo danés Knud Frydenhahl, publicado en 1991, se analizaron las tempestades históricas ocurridas en las Islas Británicas, el Mar del Norte y el noroeste de Europa, y se concluye que la “Gran Tempestad de 1703” ocupa el quinto puesto de todos los episodios analizados, en base a un índice de severidad. Dicho índice tiene en cuenta las velocidades alcanzadas por el viento, duración, área afectada, daños materiales y víctimas mortales.

El relato de Defoe

El periodista y escritor británico Daniel Defoe (c. 1660-1731) fue testigo de excepción de la “noche terrible”. Se encontraba aquellos días prisionero, cumpliendo una condena por publicar un panfleto que no fue del agrado de un político y un juez londinense de la época. Tras pasar tres días en la picota, a la vista del público, fue enviado a una celda, y estando allí los fuertes vientos que comenzaron a soplar con violencia en Londres derribaron una chimenea cercana a la prisión, que al caer derrumbó una de las paredes de la celda de Defoe. Salvó su vida y ese incidente aceleró su libertad, gracias a la intermediación de un político afín.


La devastación que vio Daniel Defoe a su alrededor, en las calles y los parques londinenses, así como la información que le fue llegando de lo que había ocurrido en otras muchas zonas del sur de Inglaterra, le animó a preparar un libro en el que reunió los relatos de numerosos testigos presenciales. Esta obra puede considerarse la primera crónica periodística de un episodio meteorológico de alto impacto, como fue aquella violenta tempestad de finales de 1703. En aguas del Canal de la Mancha se hundieron decenas de barcos, tanto de la marina de guerra británica como neerlandeses, contándose por centenares los marineros ahogados. Se estima que entre 8.000 y 15.000 personas fallecieron bajo las aguas, tanto entre las tripulaciones de los buques, como las víctimas de las inundaciones costeras, debido a la marea ciclónica.

Durante el paso de la borrasca se hundieron decenas de barcos en el Canal de la Mancha, donde probablemente más de 10.000 personas murieron ahogadas.

Para recopilar los testimonios recogidos en su libro, Defoe publicó un anuncio en el semanario London Gazette del 2 al 6 de diciembre de 1703 (la semana después al paso de la tempestad). La respuesta fue masiva, recibiendo centenares de cartas en las siguientes semanas. Tras llevar a cabo una selección y adaptar convenientemente los textos –previa autorización de los colaboradores– preparó The Storm; obra publicada a mediados de 1704, que fue un auténtico superventas de la época, reportándole importantes beneficios, lo que asentó su carrera de escritor, que culminó con la creación de una de las novelas más conocidas de todos los tiempos: la inmortal “Robinson Crusoe”, cuya primera edición data de 1719.

https://www.tiempo.com/noticias/ciencia/la-terrible-gran-tempestad-1703-en-las-islas-britanicas.html#:~:text=En%20aguas%20del%20Canal%20de,primera%20edici%C3%B3n%20data%20de%201719.

Lo curioso de esta situación es que ese año de 1703 tuvo lugar una conjunción de Saturno_Neptuno en Aries a mitad del signo.  

Hay que observar que en el lapso de los últimos 560 años de conjunciones Saturno_Neptuno ciclo de +-36 años solamente dos han tenido lugar en el signo de Aries y ésta de febrero del 2026 es especial en grado sumo como hemos repetido innumerables veces por su conjunción en el 0º de Aries Punto Vernal que comienza e inicia todo.


  

 
El peor día del temporal el 8 de diciembre calendario gregoriano tuvo lugar un eclipse parcial de sol cuyo máximo se encontraba en un punto del océano muy aproximado al del eclipse total de sol de agosto del 2026 entre la isla de Groenlandia e Islandia.




Las dos fechas comparten algunos elementos comunes con las inundaciones actuales del tren de borrascas por el bloqueo anticiclónico situado en las regiones polares como las posiciones a primeros grados de Acuario y a la Luna a primeros grados de Leo el signo opuesto en el caso de 1703.

(en el eclipse del verano 2026 Mercurio_Jupiter celestes se encuntran opuestos a Pluton a primeros grados de Leo_ Acuario)  

Otro punto en común  con estos tiempos  se encuentra con Urano en su último pase en movimiento retrogrado por Tauro en orbe con la estrella Algol famosa por ahogar a sus súbditos y la posición del Marte celeste en la conjunción de 1703.

En aquel caso hubo una doriforia de planetas en Aries/Fuego y con la Luna en Leo un exceso de ese elemento.

http://albirea.blogspot.com/2025/07/conjuncion-saturnoneptuno-0-de-aries.html










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